Los enemigos del descanso nocturno
Las comidas ultra procesadas y grasas: Las hamburguesas, pizzas o alimentos muy fritos tardan horas en procesarse. El estómago tiene que trabajar a toda marcha, lo que genera reflujo, acidez y mantiene tu cuerpo caliente cuando debería estarse enfriando.
El azúcar escondido: Los postres, galletas o refrescos antes de dormir generan un pico de energía (glucosa) en la sangre. Cuando el efecto pasa a mitad de la noche, tu cuerpo sufre un bajón que te despierta sobresaltado
El alcohol: Mucha gente toma una copa de licor para "relajarse". Aunque te ayuda a dormirte rápido, la ciencia demuestra que el alcohol altera la segunda mitad de la noche, destruyendo la fase REM del sueño y haciendo que te despiertes cansado y deshidratado.
El toque Pacífico:
Cuidar lo que comes es cuidar tu descanso. Y así como eliges alimentos saludables para tu cuerpo, elegir un colchón de alta calidad es el ingrediente final para una receta de bienestar perfecta. ¡Dale a tu cuerpo el descanso que se merece!